Se da lectura a la R. O. de 25 de febrero de 1920 mediante la cual se concede a la Sociedad Colombina con carácter permanente una parte del Monasterio de Santa María de la Rábida. El sacerdote chileno Rucher además lee un estudio histórico de la influencia del descubrimiento en las ciencias y ofrece abrir una suscripción en su país encaminada a costear una verja que rodee la Fontanilla de Palos, donde tomaron agua las Carabelas